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PATRIMONIO MONUMENTAL: LA IGLESIA DE SANTA MARÍA

José Ignacio Fernández-Pujol Cabrera*

Santa María Mayor la Coronada, es el Monumento de carácter religioso más singular de Medina Sidonia. Durante estos últimos años es manifiesta la preocupación sobre su progresivo deterioro y estado de conservación.

Ello implica que, desde diversas instancias, se pongan en marcha actuaciones que permitan abrir el camino para acometer la restauración del monumento mediante la redacción de un Proyecto Patrimonial. El ámbito de intervención es amplio y complejo y debe hacerse desde distintas disciplinas. La puesta en valor requiere, no sólo una intervención sobre el bien inmueble, sino sobre los bienes muebles, y una adecuada fórmula de gestión que permita desarrollar y potenciar además del uso cultual, que le es propio, el uso cultural, haciendo completo y didáctico el recorrido de la visita, organizando, para ello, unas instalaciones museográficas complementarias, pues hay materia de calidad para ello. Se contribuiría, junto con el resto de monumentos de la localidad, a potenciar el turismo cultural de la misma.

Otro aspecto a considerar, en este caso, es el de aglutinar para poder llevar a cabo este Proyecto de intervención sobre el Patrimonio Histórico a diversos Agentes del Patrimonio, cuales son: el Obispado de Cádiz (Parroquia y Secretariado para el Patrimonio Cultural Diocesano), la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Excmo. Ayuntamiento de Medina Sidonia y A.C.I.S.M.A. (Asociación para la conservación de la Iglesia de Santa María Coronada).

 

I. GÉNESIS Y CONTEXTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

• ÉPOCA DE LA CONSTRUCCIÓN

Sin pretender entrar en detalles y sobre la base de la historiografía existente, trataremos de situar en el tiempo lo esencial de la construcción de Santa María.

La preexistencia de una Parroquia con tal advocación situada en la zona, más o menos próxima al castillo y alcázar medieval, lo que era frecuente, posiblemente, sobre lo que fue mezquita en la época de la dominación musulmana, hace suponer que la construcción de la nueva y actual Parroquia pudo realizarse reaprovechando, en parte, la anterior, así como elementos de la fábrica del propio castillo.

Los datos para situar aproximadamente los comienzos de la construcción son dos: por una parte la existencia, en la bóveda de la Capilla Mayor, de los escudos de los Guzmán (calderos) y del Obispo Fernández de Solís (el Sol), (este último gobernó la Diócesis hasta final del siglo XV), lo que probaría que Duque y Obispo debieron de ser los promotores de la idea de la nueva construcción y, por otra parte, la existencia de la pila de la Capilla Bautismal con una inscripción en la que consta la realización de las obras (es decir el inicio), en época del Obispo Carraffa, quien gobernó la Diócesis de 1501 a 1506.

La finalización del mismo podría situarse hacia 1540, pues en 1533 fue contratado el retablo mayor y por tanto, debería estar finalizada la obra de fábrica (según Ramos Romero), o, al menos, estar muy avanzada, si bien en 1538 aún hay noticias de aportar cantos para la obra de dicha Iglesia. El dibujo de Barrantes Maldonado de 1541 nos muestra básicamente, el sistema defensivo de la ciudad, con un caserío homogéneo, destacando la Iglesia Mayor, situada en el lugar que hoy la conocemos. Se nos presenta como terminada, lo que confirmaría que lo estaba ya, o como decíamos podría estar muy avanzada su construcción.

En un análisis del dibujo observamos que, no sólo la situación, sino la orientación del Templo y de sus dos puertas, así como la ubicación relativa de la torre responden a la realidad; sin embargo, no podemos dejar de comprender que se trata de una interpretación esquemática, pues el templo se representa con una sola nave y se cubre con tejado a dos aguas y la torre se remata con chapitel, lo que en absoluto responde a la realidad, y desde luego la torre en aquel momento, como mucho estaba “proyectada” pero no construida, ya que en 1561 se hacían obras de reanudación de la misma y en 1569 proseguían las obras para su terminación, lo que sucedió, por otra parte, en 1623 en época del Vicario D. Luis de Novela.

Otra pieza que hemos de intentar situar es el claustro. Nos encontramos ante un claustro con una escala muy inferior a la del templo, situado parcialmente en un lateral y rebasando la línea de cabecera del templo y, por otra parte, estilísticamente anterior y materialmente bien distinto al mismo. Ello nos hace plantearnos la hipótesis de que el claustro existía y es la nueva obra la que se realiza anexionándose a él; es decir podría tratarse de una pieza anterior al siglo XVI.

El resto de la construcción como: coro, portadas, solado, retablos y demás elementos bienes muebles y aspectos ornamentales, así como enseres y alhajas se realizaron a lo largo del siglo XVII.

 

• LOS ESTILOS

Dada la magnitud de la obra del Templo, sorprende a partir de las aproximaciones historiográficas respecto de su construcción, la escasez de tiempo en que se realizó.

Nos encontramos ante una España recientemente unificada, en un momento de transición estilística donde las fórmulas medievales del gótico y del mudéjar (tan andaluz) de los siglos anteriores, van a dejar paso al nuevo estilo, que representa la modernidad y, que importado de la península Itálica, encuentra sus propias claves interpretativas en el contexto del país.

El Templo es conceptualmente gótico-plateresco (o gótico-isabelino). Su sistema constructivo-estructural y su concepción espacial son eminentemente góticos. Es un gótico tardío o de transición, lo que se formaliza en la coronación de las fachadas con cresterías labradas, que apuntan hacia fórmulas clásicas, así como al complejo sistema de bóvedas nervadas de lacerías, terceletes y motivos ornamentales de la cabecera del Templo, que también obedecen a soluciones de transición.

El claustro tiene una escala y morfología de carácter mudéjar.

La torre, la portada de la fachada lateral izquierda y la Capilla Bautismal son de estilo renacentista-herreriano.

La puerta de la fachada principal, el nivel alto de los testeros laterales de la Capilla mayor, la portada interior del testero izquierdo del crucero (de acceso desde el claustro) y el coro, son obras del más puro estilo plateresco.

 

• LOS AUTORES

La historiografía, nos muestra a Alfonso Rodríguez como el maestro mayor de las obras. Trabajó en la Catedral de Sevilla. Posteriormente le suceden los maestros mayores del Obispado de Cádiz, Ginés Martínez Arada y más tarde Francisco Rodríguez Cumplido.

La torre la remató el maestro Agustín Argüello

 

• TÍTULO Y PROTECCIÓN

Tiene el título de Iglesia Mayor y Matriz por Real Cédula de Carlos III de 6 de Marzo de 1788, siendo consagrada por Fray Domingo de Silos Moreno, Obispo de Cádiz, el 14 de Octubre de 1827. Es Monumento Histórico-Artístico Nacional desde el 3 de Junio de 1931.

 

II. EMPLAZAMIENTO Y CONTEXTO TERRITORIAL

• EL ASENTAMIENTO DE LA CIUDAD

Debemos empezar considerando que el emplazamiento del Conjunto Monumental de Santa María la Mayor Coronada es singularísimo. Para ello es necesario analizar el desarrollo de la población sobre la base del condicionante topográfico. Digamos que la ciudad originariamente se asienta sobre la ladera Norte (o más bien Noroeste) del cerro, llamado, del Castillo. Topográficamente y de arriba hacia abajo encontramos, coronando el Cerro del Castillo, las ruinas o fragmentos del mismo; a continuación los del alcázar, la villa vieja, todo ello de época medieval y por último, en una mayor extensión, el recinto amurallado que va a llegar presumiblemente, hasta el pequeño cerro del Cristo de la Sangre.
La ciudad en la etapa moderna, en los siglos XVII y XVIII, supera ampliamente el recinto amurallado desarrollándose su expansión fundamentalmente hacia el Oeste, pues hacia esta orientación el declive del terreno es menos pronunciado.

 

• LA SITUACIÓN DEL MONUMENTO Y SU ENTORNO PRÓXIMO

El Conjunto Monumental de Santa María la Mayor Coronada, se asienta al pie de la ladera Norte del Cerro del Castillo. Como prolongación del Castillo y siguiendo la mencionada ladera, se encuentran los restos medievales del alcázar y de la villa vieja (hoy yacimiento arqueológico) como ya hemos citado. A continuación se emplaza el mencionado Conjunto. La ciudad se sigue desarrollando en ladera, por lo que aún la Coronada sigue ocupando un lugar relativo, topográficamente alto.

La fachada principal o frontal del Templo y del conjunto está orientada aproximadamente hacia el poniente, donde se desarrolla una plaza de reciente factura, de diseño escalonado en plataformas para adaptarse a la topografía del terreno como así mismo abundante jardinería, llegando hasta el límite posible, que es el de la Puerta de Belén del recinto amurallado.

La fachada lateral derecha, orientada aproximadamente hacia el Sur, queda completa en su longitud, pero semienterrada, debido al propio declive del terreno donde se localiza la ciudad vieja, lo que le confiere un carácter singular, pasando a ser una fachada secundaria que actúa de muro de contención de la ladera. Justamente correspondiendo al ángulo Sudoeste y muy próximo podemos contemplar los restos de un volumen importante, de un torreón del recinto amurallado, que oculta, desde una visión frontal, la parte de la fachada que se corresponde con la nave derecha del Templo.

La fachada lateral izquierda, orientada aproximadamente al Norte, sin embargo y al contrario de lo que sucede con su opuesta, es decir la fachada Sur, está organizada sobre un basamento importante a modo de estilóbato, que resuelve el desnivel natural del terreno. Por tanto, es una fachada “en alto sobre una base”; también es completa en su longitud justo hasta el vano del crucero, donde se inscribe la torre y a partir de aquí, queda adosado al muro de la mencionada fachada el claustro. Esta fachada da a una plaza o mejor plazoleta plana y cerrada por otras edificaciones, que sirve de acceso a la portada lateral y al claustro.

La fachada posterior, aproximadamente con orientación al levante, la componen un conjunto de “volúmenes” de dependencias contiguas a la cabecera del Templo y al claustro, sobre un “descampado” sin urbanizar.

Todo ello nos da, para empezar, una idea de la complejidad del emplazamiento, y cómo este conjunto resulta ser un elemento que articula, y en cierto modo genera la variedad de espacios de su entorno inmediato.

Las fachadas frontal y lateral izquierda, son aquellas que, por tanto, se presentan como principales y la posterior y lateral derecha, como fachadas, podríamos decir, de segundo orden. Sencillamente el monumento nace de espaldas al pasado: villa vieja, alcázar y castillo, y de cara al futuro (en aquel momento), o sea hacia el Noroeste. Este es el ángulo del monumento más compacto y desde el que se obtiene una lectura más monumental, en el que no se producen rupturas como sucede con los otros lados o partes del exterior del monumento.

 

• EL EMPLAZAMIENTO DEL MONUMENTO Y EL PAISAJE

Dentro del propio pueblo, y entre el entramado del caserío también, hay múltiples puntos de visión, algunos realmente atractivos por sus encuadres, como desde el exterior del Arco de Belén, desde el trasdós de la Puerta del Sol, desde donde se aprecia el juego de las torres de la Coronada y del Convento de Jesús, María y José...

Otra visión interesante es la que hay desde el Cerro del Castillo, pues desde allí se domina con una perspectiva algo lejana, pero más alta (al contrario que desde el pueblo), el conjunto de la fachada derecha (secundaria), la singular cubierta asociada a la misma, y al fondo la torre emergente.

Por último, el propio enclave topográfico del conjunto que queda en alto, la potente volumetría del mismo y, sobre todo, la propia altura de la torre, hacen posible la visión o perspectiva desde múltiples lugares periféricos, e incluso desde las carreteras próximas. En definitiva, el perfil de Santa María coronando el asentamiento de la ciudad, es una imagen rotunda y característica de la visión de este lugar.

 

III. EL MONUMENTO: ANÁLISIS ARQUITECTÓNICO

• CONTENIDO

El conjunto monumental lo forman: el Templo propiamente dicho, la torre, el claustro y las dependencias anexas (sacristía, antesacristía, salas altas, etc.). La descripción o análisis que se realiza a continuación se hace desde el punto de vista arquitectónico, por lo que en ningún momento se entra en describir los bienes muebles como: retablos, tallas, pinturas y otros enseres que también son obras de arte relevantes.

• EL TEMPLO

Tipología y Geometría

El Templo es de tres naves, crucero y capilla mayor (o ábside ochavado). La nave central, el crucero y la capilla mayor tienen más altura que las naves laterales, lo que se aprecia tanto en el espacio interior como en la volumetría exterior, significándose en planta el trazado de cruz latina.

Tiene una longitud exterior desde los pies a la cabecera de 50,10 m., y una anchura exterior de 25,10 m. Longitudinalmente está dividida en cuatro vanos, más el crucero, y el vano de la capilla mayor. La anchura interior de la nave central, presbiterio y crucero es de 8,50 m. y su altura de 17,20 m.; la anchura interior de las naves laterales es de 6,10 m. y la altura de 11,80 m.

La capilla mayor queda elevada por una potente grada de mármol rosado. En el vano penúltimo hacia los pies del Templo, se situa el coro. En los muros laterales bien se abren capillas, o sencillamente se adosan retablos.

 

El interior

Las naves central y laterales se cubren con bóvedas de nervaduras sencillas. Se apoyan sobre arcos apuntados cuyos arranques se asientan sobre pilares de baquetones, o ménsulas en el caso de apoyo en los muros laterales. Dos finas impostas marcan horizontalmente los dos niveles de arranque de las bóvedas (el de las altas y el de las laterales).

Sobre los muros laterales y los muros altos de la nave central, en el eje de los vanos, se sitúan los ventanales ojivales con recercado y celosías variadas, labrados en piedra. Los ventanales de la nave derecha son ciegos o fingidos debido al nivel del terreno.

Bóvedas, pilares, arcos y elementos moldurados son todos ellos de obra de fábrica de cantería labrada. Hasta aquí podemos decir que las soluciones constructivas y formales, responden al gótico.

Por otra parte, las bóvedas con que se cu-bren el espacio central del crucero y las de los dos vanos de cabecera de las naves laterales, que son de terceletes y plafones, y sobre todo la de la capilla mayor de lacería, todas ellas nervadas, tienen destacados motivos ornamentales, es decir, son más ricas y evolucionadas, más propias de un período de transición, coincidente con la finalización de las obras en la cabecera del Templo.

Mención especial merecen los testeros que forman la capilla mayor. El testero frontal que configura el ábside ochavado, sirve para alojar el retablo mayor de madera policromada y dorada, retablo de cinco calles, siendo sus dos calles extremas las que se ajustan a las ochavas. La bóveda de profusa lacería sobre planta cuadrada, se prolonga en solución de continuidad hasta acoplarse a la prolongación del espacio ochavado. En el testero lateral derecho distinguimos la portada que da acceso a la antesacristía; es muy rica en ornamentación labrada sobre sillería. El hueco se resuelve con un arco carpanel inscrito en una forma conopial, flanqueado por dos pilarillos apilastrados de baquetones rematados en pináculos. En la parte superior se entrelazan pequeños arcos conopiales ciegos. Responde a formas o elementos isabelinos. En el cuerpo superior de los testeros laterales limitados por la cornisa, observamos una decoración de labra de sillería de estilo plateresco, con hornacinas y medallones. En este caso la ventana no es ojival, sino de medio punto como corresponde al mencionado estilo. Estas formas engarzan muy bien con la bóveda de lacería descrita anteriormente.

El muro envolvente del coro también es de sillería labrada en estilo plateresco, aunque más sobrio. Resulta un elemento importante por su porte y situación, interrumpiendo la continuidad de la nave central. Queda muy bien solucionado el encaje de los tres muros o testeros entre los cuatro pilares góticos de baquetones.
La Capilla Bautismal está situada en la nave derecha, o de la Epístola, en los pies del Templo. Es de sillería labrada, de estilo renacentista. Presenta una portada (interior a la nave) con arco de medio punto (y cancel), flanqueado por dos columnas apilastradas sobre pedestal, entablamento y frontón triangular, de orden dórico. Puede observarse que la altura de cornisa corresponde con la imposta baja o de apoyo de los ventanales ojivales. Consecuentemente, el frontón triangular irrumpe sobre el ventanal ojival correspondiente (situado más alto).

Otro aspecto interesante de esta convivencia estilística que caracteriza a este monumento, es la sorprendente irrupción de la torre sobre parte del testero izquierdo del crucero. Para la construcción de la torre se aprovechó el muro de fábrica lateral izquierdo del Templo como una de las cuatro caras de la misma, remontando la fábrica preexistente hasta alcanzar la altura definitiva de la torre.

Por otra parte en ese mismo vano y testero, se produce el acceso del claustro al Templo. Con todo ello y ocupando la parte baja del frente lateral (izquierdo) del crucero, se organiza una gran portada interior de sillería labrada en estilo plateresco, ricamente decorada con motivos figurativos florales, antropomorfos... Tiene dos cuerpos.

El cuerpo bajo, compositivamente se estructura en tres calles, separadas y enmarcadas por cuatro pilastras de fustes lisos y fileteados sobre pedestal y capiteles, dos compuestos y dos con figuras; sobre éstas, un importante entablamento corrido con friso y cornisa con profusa decoración. La calle central es más amplia que las laterales; en ella se sitúa la puerta de acceso desde el claustro, de medio punto y doble moldura decorada. Horizontalmente la composición queda dividida por una imposta también decorada; en las calles laterales entre las pilastras quedan sendos medallones. En la parte superior, motivos ornamentales como flores, conchas, animales rampantes, elementos figurativos... En el centro una pequeña hornacina aloja la imagen de Santa María en alabastro (que trajo, según cuenta la tradición, Alfonso X el Sabio con motivo de la conquista de la ciudad).

El cuerpo superior es más sencillo, de una sola calle, con hueco central con arco de medio punto, recercado, entre dos columnas apilastradas, estriadas y acanaladas, entablamento de orden corintio y coronación con penacho con medallón o escudo de remate. Es en este cuerpo donde se observa la mencionada irrupción de la torre.

El trasdós de la portada de la fachada frontal o del trascoro, queda en posición descentrada respecto del eje de simetría de la planta y parece incompleta; el hueco de acceso está flanqueado por dos cipos romanos de mármol recuperados para tal fin.

 

Las cubiertas

Las cubiertas del Templo dejan traslucir el trasdós del sistema de bóvedas de las naves, pero con formas más suavizadas y continuas, debido al relleno de los riñones de las bóvedas; la solería es de ladrillo tosco aparejado a la palma.

Correspondiendo a los niveles generales de bóvedas del interior se significan, al exterior, básicamente, dos planos de cubiertas: uno el de las naves laterales y otro el de la nave central, crucero y capilla mayor, es decir, el correspondiente con el trazado en planta de cruz latina. Los arbotantes bien visibles, característicos del gótico, resuelven los empujes de las bóvedas de la nave central.

La singularidad y belleza del conjunto de estas cubiertas tiene también un punto de observación privilegiado, cual es el cuerpo de campanas de la torre, dada su cercanía y altitud.

 

Las fachadas

Consideramos como fachadas principales, como hemos dicho, la frontal (Oeste) y la lateral izquierda (Norte).

La fachada frontal, correspondiendo a la organización interior de tres naves y aún siendo eminentemente plana, presenta un cuerpo central más alto (nave central) y dos cuerpos laterales y simétricos, más bajos. Es una fachada con predominio de elementos ciegos, rematada por una importante crestería de piedra calada. En la zona central se distingue: la portada principal, de estilo plateresco, de cantería, pequeña y muy elegante y en la parte superior un gran rosetón con elementos labrados de cantería. Las jambas de las ventanas se resuelven con recercados de pilarcillos o baquetones de cantería.

La composición de la portada presenta un arco de medio punto con doble moldura apilastrada e imposta, flanqueado por dos columnas apilastradas de orden corintio, sobre pedestal con medallones, entablamento sencillo coronado por frontón triangular y tres remates, y sobre dicho frontón, una pareja de ángeles postrados; en las enjutas del arco dos medallones.

La fachada lateral izquierda, deja reconocer tres vanos y medio, correspondientes a la estructura interior, hasta la interrupción de los cuerpos adosados al Templo de la torre y claustro. Los vanos se dividen por contrafuertes, uno de ellos en esquina con la fachada frontal; son de cantería labrada, rematados por pináculos entremezclados con la crestería corrida de cantería de coronación de la fachada como continuación de la de la fachada frontal. En estos dos vanos, se sitúan sendos ventanales ojivales sobre imposta. El medio vano (sería el cuarto) donde se encaja la torre, sigue las líneas compositivas y formales de los anteriores, pero es ciego.

En el tercer vano se sitúa la portada lateral de la Coronación, renacentista-herreriano, labrada en piedra. La composición de la misma es de dos cuerpos. En el cuerpo bajo observamos la puerta con arco de medio punto, flanqueada por dos pares de columnas apilastradas de fustes estriados sobre basas con cartelas incrustadas; el orden es el dórico. Cada intercolumnio queda dividido en dos partes por una imposta a la altura del arranque del arco de la puerta. En ellos, en la parte baja, sendas hornacinas con las imágenes en mármol blanco de San Pedro y San Pablo, y en la parte alta unos sencillos cartelones incrustados. Aparte el cuerpo alto presenta un peto, que se corresponde con el entablamento del cuerpo inferior; en él sobresalen cuatro basamentos, que se corresponden igualmente con las cuatro columnas del cuerpo inferior: los dos del extremo van a soportar sendas bolas de coronación y tras ellos, fondos lisos de sillería y como remates, potentes estribos girados. La calle central presenta dos columnas apilastradas de fuste estriado y orden jónico; sobre ellas, sencillo entablamento y como remate frontón triangular con denticulado. En el centro de la composición una hornacina y en ella la imagen de la Virgen Coronada, de mármol blanco. Entre las columnas y la hornacina, quedan sendos paños ciegos, partidos a su vez en dos niveles por imposta sencilla y cartelas cuadradas en la parte alta y rectangulares en la parte baja.

 

Los ventanales

Los ventanales ojivales, es decir, resueltos con arcos apuntados, quedan abocinados en su exterior por un conjunto de pilarcillos y baquetones y en su interior por recercado. Es interesante la variedad compositiva en la solución propia del ajimez en el caso de cada ventanal, utilizando una exquisita y fina labra de elementos de cantería, como pilarcillos, arcos entrelazados, polilobulados, etc. Otra peculiaridad, como se ha comentado anteriormente, es la de que algunos de estos huecos están ciegos a origen, es decir que la labra de los mencionados elementos subsiste pero realizada sobre la propia sillería.

 

• LA TORRE

Tipología y Geometría

Se sitúa adosada a la fachada lateral izquierda (Norte), a mitad de los vanos del crucero y del primero de la nave lateral. La cara Este de la torre se adosa al claustro.

Tiene planta cuadrada, apoyándose dos de sus lados en sendas fachadas, lateral izquierda del Templo, y del claustro, quedando sobresaliente en planta al ocupar el rincón de ambas fachadas, emergiendo en sus cuatro lados a partir de la altura del Templo y claustro.

Podemos distinguir en ella cuatro cuerpos o niveles. La planta tiene de lado 6,20 m. siendo la altura total de 44,10 m. El primer cuerpo tiene una altura de 12,20 m, el segundo de 9,50 m., el primer campanario 11,10 m. y el campanario alto 11,30 m.

Es de estilo renacentista-herreriano, toda ella de fábrica de sillería y cubierta de azulejería decorada.

 

El interior

Se accede a la torre desde el claustro. La circulación interior se resuelve mediante una escalera de caracol de cantería, de diámetro 2,20 m. que, en planta, queda en una posición excéntrica. A nivel de las cubiertas altas del Templo, se abre una puerta de acceso. Luego, se accede al primer cuerpo de campanas que, a su vez, tiene dos pisos: el primer piso se cubre con bóveda de media naranja rebajada sobre pechinas. El acceso al segundo piso se hace mediante una escalera de caracol muy estrecha, en posición enfrentada a la escalera de caracol general; se cubre con bóveda vaida. Por último, desde aquí, se accede al cuerpo alto, mediante escalerilla vertical y orificio en la mencionada bóveda; este cuerpo se cubre con bóveda de media naranja, linterna y cupulín.

 

El exterior

Los cuerpos primero y segundo son prácticamente iguales; son ciegos y carentes de ornamentación, si exceptuamos unos sencillos recercados dobles en cada cara y en cada nivel. Entre ambos se sitúa una imposta y como remate de los mismos una cornisa.

El tercer cuerpo o primero de campanas, conserva la planta cuadrada, tiene un peto continuo como basamento; en las esquinas, pilastras con vuelta a la otra cara, con capitel y friso propio de orden dórico; todo ello se remata con una cornisa y sobre ella una balaustrada y en las cuatro esquinas pedestales y remates dobles de esferas con antorchas. En el centro de cada cara un hueco terminado en arco de medio punto, con recercado a modo de alfiz, para alojamiento de las campanas; sobre el mismo y como continuación, un hueco fingido (ciego) de medio punto de similares características. En definitiva, también podemos apreciar la sobriedad o sencillez de las soluciones formales, utilizando, como recurso, pequeños resaltes en la fábrica.

El último cuerpo, y segundo de campanas, tiene planta octogonal regular, con pilastras en esquinas a dos caras, leve friso y cornisa continua; en cada cara y entre las pilastras, se hallan huecos alargados de medio punto para alojamiento de las campanas superiores.

Se remata, finalmente, con cúpula de media naranja, linterna circular con ocho huecos y cupulín de media naranja. Cúpula y cupulín, se revisten de azulejería con dibujos y policromía. Como coronación final, cerrajería con cruz de hierro forjado.

 

• EL CLAUSTRO

Tipología y Geometría

Es de planta rectangular: dos de sus lados tienen cuatro vanos y los otros dos, tres. Tiene una sola planta; está adosado a la fachada lateral izquierda del Templo hacia la cabecera, y presenta una única fachada a la Plaza de Santa María. Al igual que la fachada lateral izquierda del Templo, y debido al desnivel del terreno, el acceso al claustro desde la plaza, se resuelve mediante escalera y basamento (en continuidad con el de la fachada izquierda del Templo).

El lado mayor del patio tiene una longitud de 13,05 m., y el lado menor 8,00 m. La galería del claustro tiene una anchura de 3,20 m.

Por la configuración, proporción y organización de sus elementos podría considerarse como un claustro mudéjar. El material aquí, a diferencia del Templo o torre, es de fábrica de ladrillo, debiendo estar revestida con revoco pigmentado, pues aunque picados éstos, aún quedan restos de los mismos.

 

El interior

Las caras o fachadas del claustro se componen de vanos con arcos de medio punto peraltado con arranques en ménsula; entre los vanos resaltan hacia el patio unos importantes estribos o contrafuertes cuya coronación es una gárgola para evacuación de las aguas pluviales de la cubierta.

Los vanos de las galerías quedan separados por arcos, también, de medio punto sobre ménsulas, similares a los descritos anteriormente. Se cubre cada vano con bóveda de arista, siendo la cubierta plana solada con ladrillo tosco.

 

El exterior

La fachada principal y única, presenta a eje con el vano central una muy sencilla portada con arco de medio punto, recercado y remate en sencilla cornisa. A la izquierda se aprecia una ventana con cierro tipo carcelario y remate, de carácter barroco y por tanto ejecutada con posterioridad.

 

• DEPENDENCIAS ANEXAS

Situación e interrelaciones

Componen este conjunto, una serie de salas y habitáculos que se desarrollan en dos plantas y contiguos a la cabecera del Templo.

Su acceso natural es, desde el testero de cabeza de la nave lateral derecha a la primera de ellas, es decir a la antesacristía, que ocupa, digamos, la prolongación de dicha nave. De aquí se accede a la Sacristía, que en sentido transversal, se ajusta al trasdós de la capilla mayor. Desde la antecristía también se accede a un vestíbulo, que comunica, por una parte hacia un pasillo y patinillo que termina en el claustro, y por otra, hacia una importante escalera de caracol que da acceso a las tres salas altas.

En el claustro, y contigua al mencionado patinillo, se encuentra una dependencia conocida como Sala Gótica, y a continuación una construcción reciente de escasa entidad que alberga el despacho, archivo parroquial y sala de reuniones.

Las tres salas altas se corresponden en planta: dos de ellas exactamente con la antesacristía y sacristía, y la tercera con el patinillo (y la entreplanta sin acceso), más la Sala Gótica.

Hacia el exterior (fachadas secundarias) resultan ser un conjunto de volúmenes cúbicos, prácticamente ciegos y sin ornamentación alguna.

 

La Antesacristía

Es un recinto alargado, de dimensiones 8,95 m. de largo por 4,45 m. de ancho. Se cubre con bóveda rebajada y nervada con dibujos similares a los de la cabecera del Templo, por lo que hay que pensar que su ejecución fue coetánea a la misma.

La altura máxima del recinto es de 6,05 m. Se ilumina cenitalmente en uno de sus extremos.

 

La Sacristía

Es también un recinto alargado, de dimensiones 7,40 m. de largo por 5,20 m. de ancho. Se cubre con bóveda rebajada y nervada de terceletes con dibujos similares a los de la antesacristía, y por tanto igualmente se corresponde, en época, con la construcción de la capilla mayor y crucero.

La altura máxima del recinto es de 6,15 m. Se ilumina a través de un ventanal en su testero de fondo.

 

La Escalera de Caracol

Es una pieza de cantería espaciosa. Exteriormente es un cubo e interiormente tiene planta circular con un diámetro de 3,25 m.

La portada del pequeño vestíbulo está decorada. En el interior la escalera resulta de un elegante trazado, con pasamanos embutido y labrado en la fábrica.

 

Las Salas altas

Son salas sin ornamentación alguna, que tienen un carácter secundario.

Las dos primeras se corresponden, como hemos dicho, en planta baja, con la antesacristía y sacristía. Sus dimensiones son: la Sala primera 9,10 m. de largo por 4,50 m. de ancho, y la segunda 7,60 m. de largo por 5,50 m. de ancho. Ambas se cubren con bóvedas de cañón de ladrillo a sardinel, sobre muros de mampostería, todo ello revestido. La altura máxima es de 4,90 m. La cubierta es plana, solada con ladrillo tosco.

La tercera Sala, de creación posterior, tiene unas dimensiones de 9,20 m. de largo por 4,00 m. de ancho y una altura de 3,60 m. Se cubre, inadecuadamente, con tejado con escasa pendiente.

 

La Sala Gótica

Se sitúa en planta baja, con acceso desde el claustro. Tiene unas dimensiones de 4,00 m. por 3,80 m. Se cubre con bóveda de nervadura sencilla, que arranca de ménsulas en las esquinas. A ese nivel una sencilla imposta recorre perimetralmente la sala, quebrándose para marcar el antepecho de los tres ventanales ojivales, de los cuales, los dos laterales han sido cegados.

 

IV. EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN

• ANTECEDENTES

En 1998 la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía hizo el encargo de un Estudio Preliminar para la restauración arquitectónica del Templo. En ese documento se recogían las patologías más importantes que se apreciaban aparentemente, en las diferentes partes del monumento. Ello supuso realizar un primer “Levantamiento planimétrico” esquemático, así como un reportaje fotográfico. En este documento se proponía realizar un levantamiento planimétrico completo e informatizado, así como un Estudio Previo Técnico (Geotécnico, de la estructura y de los materiales) por empresa especializada. El levantamiento se realizó en el año 1999 y el Estudio Previo Técnico se llevó a cabo durante los años 1999 y 2000.

En 1999 el Ayuntamiento encargó un Anteproyecto para la rehabilitación de las Salas altas (para adecuación posterior para uso expositivo), con vistas a solicitar una Escuela Taller para la ejecución de las obras.

En el año 2001 A.C.I.S.M.A. (Asociación para la Conservación de la Iglesia de Santa María la Mayor Coronada) junto con la Parroquia y Obispado de Cádiz, encargan un documento que sirviese de base para que, con el apoyo municipal, impulsar definitivamente el comienzo de las intervenciones. Este documento titulado “Avance del Proyecto de Intervención Patrimonial en la Parroquia de Santa María Mayor Coronada” es, por una parte, un refundido de todo lo estudiado con anterioridad, y por otra, plantea la división de la intervención por sectores; evaluándose de forma aproximada el coste de la restauración de cada sector.

 

• PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

Con todos los datos obtenidos en estos años, se ha podido realizar una mejor aproximación a las patologías del monumento y por tanto un diagnóstico más preciso. Aún habiéndolo hecho y dado el carácter eminentemente técnico, que se ha de recoger en el Proyecto de Restauración, prescindimos en este artículo de su exposición, ya que nos parece suficiente limitarnos a exponer el contenido de la intervención en cada uno de los sectores de forma sucinta.

 

Sector 1.

Cubiertas y Fachadas secundarias.
Cuerpo de escalera de caracol. Refuerzos estructurales interiores y exteriores. Saneado de paramentos. Revestimientos.
Urbanización. Zonas adosadas a las fachadas lateral y trasera.
Cubiertas. Reposición puntual. Saneado-Hidrofugación. Apretilados y fachadas altas.
Ventanales. Sustitución de ventanales en zonas altas (cubiertas) y lateral derecho.
Fachadas lateral y posterior. Picado en profundidad. Consolidación y saneado del muro. Revestimiento con mortero de cal.

 

Sector 2.

Fachadas principales del Templo.
Fachadas frontal y lateral izquierda; paramentos lisos. Picado en profundidad. Consolidación y saneado del muro. Revestimiento con mortero de cal.
Fachadas frontal y lateral izquierda; elementos de cantería. (Portadas, crestería, recercados...) limpieza, rejuntado, consolidación, hidrofugación,…
Ventanales. Sustitución de ventanales en ambas fachadas.

 

Sector 3.

Torre Campanario.
Exterior e interior. Restauración de elementos de cantería y sillería.

 

Sector 4.

Interior del Templo.
Bóvedas. Recogida de grietas y fisuras. Rejuntado. Recuperación de la tonalidad de piedra.
Electricidad-luminotecnia. Instalación de electricidad en superficie y puntualmente en regola. Luminotecnia general y puntual regulable y por sectores.
Paramentos lisos. Resanado general. Preparación y pintura con malla.
Solería. Sustitución parcial de zonas; solera, resanado general y rejuntado. Nueva solería en reposición parcial. Pulido y abrillantado.
Varios. Restauración de carpintería, cerrajería, etc.

 

Sector 5.

Claustro.
Cubiertas, paramentos interiores, revestidos de mortero de cal, y paramentos exteriores.

 

Sector 6.

Rehabilitación de dependencias parroquiales para adecuación museográfica.
Demoliciones. Estructura. Albañilería. Cubiertas. Instalaciones. Revestimientos. Carpintería.

 

• REDACCIÓN DE PROYECTOS

Proyecto Básico de Restauración. Primera Fase.

Con fecha 5 de Marzo del 2002, se firma el Convenio Marco de Colaboración para la intervención en el Patrimonio Histórico de la Diócesis de Cádiz, entre la Consejería de Cultura y el Obispado de Cádiz.

Entre los Bienes Inmuebles seleccionados, figura Santa María Coronada de Medina. A partir de aquí habrá de procederse a la elaboración y firma del preceptivo Convenio Específico.

Por encargo de la Consejería de Cultura, en este momento, se está redactando el “Proyecto Básico de Restauración. Primera Fase”, cuyo contenido es el Sector 1 más el Sector 2; es decir, aquellos que han de ejecutarse prioritariamente por razones de conservación.

Proyecto de Rehabilitación de Dependencias.

Por encargo del Ayuntamiento de Medina Sidonia, en base al Anteproyecto de 1999, se ha redactado el “Proyecto de Rehabilitación de Dependencias para Adecuación Museográfica”, con idea de llevar a cabo su ejecución, en su mayor parte mediante la Escuela Taller concedida para tal fin.

Aquí es necesario aclarar el alcance del Proyecto. Se plantea la rehabilitación de las tres salas altas, la Sala Gótica (claustro) y el ámbito del patinillo y pasillo, en cuanto a la intervención arquitectónica propiamente dicha, con vistas a su integración en un itinerario de visita integral y pedagógico, es decir que sirviese para complementar la visita del Templo, torre, claustro, sacristía y antesacristía...

Este Proyecto habrá de complementarse con otro más específicamente museográfico, donde se resuelvan los aspectos puramente expositivos, en base al programa museológico que se concrete definitivamente.


Bibliografia:

– BARRANTES MALDONADO, PEDRO: Ilustraciones de la Casa de Niebla. En colección Fuentes para la Historia de Cádiz y su provincia. Servicio de publicaciones de la Universidad de Cádiz. 1998. El dibujo de la ciudad de Medina Sidonia del año 1541 se localiza en el manuscrito del autor, existente en la Real Academia de la Historia en Madrid.

– HORMIGO SÁNCHEZ, ENRIQUE: El Arte en la Iglesia Mayor de Santa María la Coronada de Medina Sidonia. Anales de la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz (Número 10) . 1992.

– MARTÍNEZ DELGADO, FRANCISCO: Historia de la Ciudad de Medina Sidonia. Ed. facsímil de la obra de 1875. Cádiz. Diputación Provincial de Cádiz. 1991.

– PRIETO GORDILLO, JUAN: El patronato de Don Luis de Novela y Spínola en la Parroquia de Santa María la Mayor Coronada de Medina Sidonia. Ayuntamiento de Medina Sidonia. 2001.

– RAMOS ROMERO, MARCOS: Medina Sidonia, Arte, Historia y Urbanismo. Cádiz. Diputación Provincial de Cádiz. 1981.


Colaboraciones y asesoramientos del proyecto:

– Dibujos de Análisis.
        Juan M. Fernández-Pujol Cabrera (Arquitecto Técnico).

– Coordinación Levantamiento Planimétrico.
        Manuel Marchante Peralta.

– Estudio Previo Técnico.
        Vorsevi, S.L.

– Documentación Historiográfica.
        Salvador Montañés Caballero (Historiador-Ar-queólogo).

– Asesoramiento en Tratamientos y Materiales.
        María José Moreno Lago (Arquitecto Técnico).
        Carlos Nuñez (Licenciado en B.B. A.A.-Conser-vador Restaurador).

– Asesoramiento en Mediciones y Presupuesto.
        María José Moreno Lago (Arquitecto Técnico).

– Asesoramiento en Museología.
        José Mª Morillas Alcázar (Historiador del Arte-Museólogo).
        Mauricio López Madroñero (Conservador-Restaurador de Bienes Muebles).


Notas:

* Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Sevilla, Master en Arquitectura y Patrimonio Histórico por la Universidad de Sevilla, Académico de la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz y Arquitecto Diocesano del Obispado de Cádiz y Ceuta, ha enfocado buena parte de su labor profesional a intervenciones de restauración-rehabilitación del Patrimonio Histórico-Artístico. En Medina Sidonia, además de implicarse profesional y personalmente en la conservación de la Iglesia de Santa María la Mayor Coronada, ha realizado entre los años 1989 y 1995 la rehabilitación del Ayuntamiento y edificio anexo; en 1994, la rehabilitación para uso cultural de las Caballerizas del Duque; en 2002 la restauración de la Puerta del Sol y murallas anexas; y otros proyectos, aún pendientes de ejecución, también relacionados con el recinto amurallado medieval de la ciudad.


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