Estudio documental y
bibliográfico de la “Puerta
del Sol” y murallas anexas. II
Salvador Montañés
Caballero
En el número 2 de esta misma revista publicaba un artículo sobre aspectos metodológicos y datos generales para el estudio de las murallas de Medina Sidonia1. Con ello pretendía iniciar una serie que fuese abordando la investigación del perímetro defensivo de la ciudad medieval y, en futuras entregas, ir acometiendo “el análisis parcial de los tramos más significativos de estas murallas”, como decía entonces.
Así, he querido dedicarlo en esta ocasión a la Puerta del Sol por dos claros motivos: primero, porque de este lugar emblemático toma su nombre esta revista y ya era hora de ocuparse de ella desde el punto de vista histórico; y segundo, porque en los primeros meses del año 2002 fue objeto de una intervención de restauración, que le ha dado la fisonomía que actualmente tiene2.
INTRODUCCIÓN
Para el estudio de este tramo de la cerca voy a partir del análisis descriptivo de las estructuras emergentes en el estado en el que se encontraban antes de la última intervención realizada de consolidación y restauración, adelantando que no parecían corresponder técnicamente todos los elementos y paños conservados con los modelos constructivos de la época musulmana.
A excepción de los muros inmediatos a la puerta, los lienzos existentes a ambos lados de ésta presentaban un grosor bastante pequeño (entre 0,65 y 0,40 metros), comparándolo con otros de la misma muralla conservados en distintos sectores de la ciudad; e incluso muy desigual respecto a la anchura de las jambas de la misma Puerta del Sol (1,40 metros). Igualmente se apreciaban en sus paramentos la huella de reparaciones puntuales diversas; se intuían obras de reconstrucción y reparación de varios momentos. En todos los casos se emplean materiales (piedras menudas, aparejos de ladrillos, morteros de diferente composición y elementos cerámicos a modo de ripios) y técnicas que rompen la homogeneidad constructiva que debió presentar en origen la estructura (diferentes criterios en la elaboración de las hiladas, o ausencia de éstas, disponiéndose los materiales pétreos de manera anárquica).
Naturalmente, la altura primitiva de la muralla tampoco se conservaba, y donde existía mayor alzado (±5 metros en tramo izquierdo, visto desde intramuros), se apreciaban los restos de una edificación que estuvo adosada al muro, por lo que interpreto que la fábrica, al menos en la mitad superior, era un añadido para dotar de una segunda planta a la vivienda que existió en este lugar y poca o ninguna relación debía tener en su composición con la estructura defensiva.
Por lo que respecta a la puerta en sí, aunque presentaba un alfiz enmarcando el arco, y éste es un elemento decorativo típico de la arquitectura musulmana, no creía que conservase la fisonomía que debió tener en la Edad Media, porque no guardaba relación con los modelos poliorcéticos de la época; y constructivamente era igualmente extraño al período islámico el arco rebajado a base de ladrillos, que además tenía un escaso grosor, restando solidez a un elemento de la muralla tan sensible como lo es una puerta. Tampoco parecían elementos originales ni la cornisa del frente exterior ni el banco o entablamento que la coronaba.
El enfoscado de los paramentos, a base de mortero de cal de color ocre, se le aplicó a principios de los años noventa del siglo XX, en una actuación de urgencia realizada por la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz, como medida para detener el progresivo deterioro de la fábrica y dotar a la puerta de una mínima estética.
Una desvirtuación más era el pequeño vano abierto en el muro en el lateral derecho inmediato a la Puerta del Sol (visto desde intramuros), que debió practicarse hace unas decenas de años para dar entrada a un pequeño huerto existente extramuros (y aún antes este espacio estuvo ocupado por una edificación adosada a la muralla).
Antes de iniciar la investigación en profundidad de los paramentos (retirada del enfoscado que cubría la fábrica) y las actuaciones de carácter arqueológico previstas, intuía como elementos originales la anchura de las jambas de la puerta y varias hiladas de sillares bien escuadrados apreciables en el ángulo derecho intramuros de la misma3.
En otro orden de cosas, si se observa detenidamente la configuración urbanística de la ciudad, y en concreto los edificios de mayor antigüedad conservados o de los que tenemos información sobre su ubicación aunque hayan desaparecido, podremos advertir como las puertas del recinto amurallado sirvieron en muchas ocasiones de referencia para que en sus cercanías construyesen sus casas-palacios los habitantes más destacados. Entre ellos el Duque de Medina Sidonia, que a finales del siglo XVI hace acopio de materiales para edificar su morada y otras dependencias en esta ciudad al lado de la Puerta del Sol, ocupando un amplio solar con fachadas hacia las calles Alarcón, Méndez, Plateros y Plaza de las Descalzas.
Junto a la Puerta de Jerez, debió de ser ésta que nos ocupa una de las entradas más cómodas de la población para el tráfico rodado, pues la Puerta de la Salada presentaba, y mantiene hoy, un gran desnivel escalonado; el Arco de Belén, que no es una entrada original del recinto amurallado medieval4, tiene un vano estrecho y se abre a una calle con fuerte pendiente; y las de la Carnicería y Postiguillo no eran más que pequeños pasos abiertos en el muro.
Tras estas premisas, entro ya en el análisis que sobre la evolución concreta de este tramo, y de la Puerta del Sol en particular, proporcionan las fuentes documentales, bibliográficas y gráficas que he podido localizar.
FUENTES DOCUMENTALES
Y BIBLIOGRÁFICAS
En el Apéndice de la obra del historiador local Francisco Martínez se nos informa de lo siguiente:
Puertas
En 1648 se reparó la de Jerez y en 1641 se compuso el muro del Llanete en el que había un postiguillo. Siete años después se conservaban las del Sol, Jesús (¿Arco de Belén?), Carnicería y Salada, hoy arco de la Pastora, que puede ser de los siglos X ú XI, árabe, de dos elegantes arcos apuntado el uno y de herradura el otro5.
En el mismo siglo XVII interpretamos que debió arruinarse en parte la Puerta del Sol, porque según José Amosa Utrera (que no cita la fuente de la que extrae el dato), en ella se encontraba hasta ese momento el escudo de piedra de la ciudad (Santiago a caballo), y fue desmontado y colocado en el lienzo de muralla de la Fuente Salada, donde actualmente puede verse6.
De ser así, debió repararse posteriormente, o bien el vano abierto siguió cumpliendo la función de sus orígenes como control de acceso a la ciudad, que cobra todo su significado en momentos de “peligro” externo (ahora de tipo sanitario), tal y como se desprende del siguiente documento del año 1800, que reproducimos extractado:
En este cavildo se hiso presente por varios capitulares acavar de tener noticia han venido de Cádiz algunas personas contagiadas y en grave peligro de muerte por cuya rason era yndispensable precaver todos los medios posibles a cerrar la entrada en esta Ciudad así de vesinos de Cadiz como de forasteros para remediar se liberte esta de dicho contagio en cuya ynteligencia se acordó que desde luego se corte toda comunicación con dicha ciudad de Cadiz y demas pueblos comarcanos para cuyo efecto se pongan guardias en las entradas de esta Ciudad... Para el Barrio Alto Puerta del Sol y la de Xerez a los Sres...
Años después, el Ayuntamiento dispone pagar al albañil Josef Lagos, maestro albañil, 967 reales por “tapar boquetes y calles de las entradas de este pueblo...”8. Esta vez es una medida exigida por la jefatura de las tropas napoleónicas que tienen ocupada Medina Sidonia9; y al estar el territorio en estado de guerra, se vuelve a dar nuevamente todo su significado al perímetro amurallado como defensa preventiva contra peligros que puedan venir del exterior. Con ello se aseguran un control más eficiente del acceso de personas a la ciudad.
Todavía del primer cuarto del siglo XIX, localizo un curioso documento en los archivos municipales que, nuevamente por motivos sanitarios, hace referencia directa a la Puerta del Sol. Se trata de la queja de una vecina que reivindica la función de entrada a la ciudad para este acceso, que ha perdido puntualmente, si bien también se advierte en su protesta un deseo de librarse de la incomodidad de tener que alojar en su vivienda a las tropas de guardia que vigilan la entrada a la población (y que incluso pretenden romper una pared de su casa). Y se manifiesta utilizando todos los argumentos posibles:
Dª Isabel Clavijo, vecina de esta Ciudad... paresco y digo que sin embargo, que la Puerta del Sol es una de las antiguas de esta Ciudad, ya para la entrada de pueblos de la comarca, y ya para los que vienen de sus haciendas de campo, y aguadores de la Fuente de los Naranjos, se ha tenido por conveniente tapiarla con perjuicio conocido de las pobres infelices, que no teniendo salla y mantilla, para presentarse a oir misa en las Yglesias del pueblo, conseguían el veneficio de oirla en la Hermita de Sra. Sta. Ana; y quando la dicha puerta estuvo franca en el año de la epidemia de ochocientos, y la calle del Postiguillo, donde yo vivo, se tapió; como otras muchas, ahora se ha determinado lo contrario, esto es, que una puerta de la ciudad esté sin uso, y que supla su falta una calle angosta, como lo és la mia, y no proporcionada para la entrada de un pueblo con bestias.
Yo no pretendo sindicar
las operaciones de la Junta de Sanidad, pero en ello he experimentado conocido
perjuicio...
Medina Sidonia, nueve de noviembre de mil ochocientos diez y nueve10.
Pero, sin duda, el documento que más luz ha arrojado para acometer con rigor la restauración de la Puerta del Sol y murallas anexas ha sido el que reproducimos en parte a continuación. Se trata de un expediente municipal del año 1854, abierto para subastar las obras a realizar en dicha puerta y madreo (alcantarillado) de las calles de Platero Viejo, Alarcón y camino de Santa Ana:
D. Manuel Pomar, maestro de obras aprobado por la Real Academia de Nobles
Artes de San Fernando, y maestro mayor de Obras titular de esta Ciudad.-
....................
Por la reparación del Arco (Puerta del Sol) y su mejora de las paredes..........
1.700 reales (siendo el total de las obras 5.430 reales).
....................
Pliego de condiciones que deberá observar el Contratista que tome á su
cargo la obra de que se trata, cuyo por menor és como sigue.-
....................
6ª. Esta reparación del Arco, deberá formar una curba elíptica
que arrancará tres varas y tercia (la vara equivalía a 83,59
centímetros) de altura sobre el empedrado impostas lisas y dos fajas
para el esterior de dos pies de diametro procsimamente con una orizontal coronada
por una corniza arquitrabada y en el centro una lapida resaltada del banquillo...
....................
8ª. El paredón que se halla en la mitad de este Camino (entre la
Puerta del Sol y la ermita de Santa Ana) deberá demolerlo aprovechando
los materiales que resulten sin que por su demolición sea abonado cosa
alguna...
... Veinte y nueve de Agosto de mil ochocientos cincuenta y cuatro=11.
Por el contenido, puede asegurarse que la fisonomía de la puerta que ha llegado hasta nuestros días data de mediados del siglo XIX, pues todos los elementos descritos en el texto que compondrán la parte superior del acceso, y que entendemos como obras nuevas a ejecutar, coinciden exactamente con los conservados: arco con “curba elíptica que arrancará tres varas y tercia de altura sobre el empedrado”; “impostas lisas” o hilada que sobresale de la vertical de ambas jambas, sobre las que asienta el arco; alfiz en la cara externa o “dos fajas para el esterior de dos pies de diametro procsimamente con una horizontal”; y “corniza arquitrabada y en el centro una lapida resaltada del banquillo”, que se corresponde con la estructura situada en la parte superior de la puerta.
También estimamos que la reparación no se circunscribió exclusivamente al acceso, pues como “mejora de las paredes” podemos interpretar junto a las jambas algunos metros de las murallas anexas. Además, esta intervención debió de ser de cierta envergadura, ya que la obra se valora en “1.700 reales”, el 31% del presupuesto de unas actuaciones que comprenden también la realización de canalización de aguas en dos calles y un tramo del camino de Santa Ana; en las que se empleó la piedra de “un paredón” cercano.
El documento no lo indica, pero tal vez el enfoscado de los paramentos de la entrada, que existía en muy mal estado antes de la consolidación de urgencia efectuada a principios de los años noventa del siglo XX, se realizó así mismo en aquel momento.
DOCUMENTACIÓN GRÁFICA
Si entre las fuentes documentales y bibliográficas consultadas son contados los testimonios sobre la Puerta del Sol, el material gráfico es aún más parco. Con anterioridad al siglo XX no encuentro más que el dibujo realizado por Pedro Barrantes Maldonado, que ofrece una visión de Medina Sidonia a mediados del siglo XVI (Fig. 1), aunque no se distingue en él la puerta que nos ocupa.
La siguiente imagen en el tiempo que hemos podido localizar, es una fotografía que aparece en un folleto de la Feria de Ganados y Fiestas de Medina Sidonia del año 1957; es una vista parcial de la puerta intramuros y, con respecto a la actualidad, tan sólo se aprecia como diferencia el edificio adosado en su lado izquierdo (Fig. 2).
Más de treinta años después, tanto la puerta como los lienzos de muro y entorno inmediato apenas han sufrido variación, como se observa en unas imágenes de principios de los años noventa del siglo pasado anteriores a la intervención de consolidación de urgencia realizada por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (Fig. 3: Puerta del Sol extramuros; Fig. 4: C/ Méndez, lienzo de muro; Fig. 5: Puerta del Sol intramuros; Fig. 6: detalle del acceso extramuros).
La ya mencionada intervención realizada por la Consejería de Cultura en el año 1991, que se limitó a consolidar y enfoscar con mortero de cal varios metros de muro a ambos lados del acceso, dio a la Puerta del Sol la fisonomía que ha mantenido hasta marzo de 2002 (Fig. 7: intramuros; Fig. 8: extramuros).
La historia en imágenes de la Puerta del Sol se completará en próximo artículo, cuando se incluyan las fotografías sobre las actuaciones de restauración y puesta en valor efectuadas en el año 2002 y el estado actual.
CONCLUSIONES
Tras lo expuesto en el presente estudio histórico sobre el tramo de la Puerta del Sol, y recordando lo reflejado en el artículo sobre las murallas de la ciudad aparecido en el nº 2 de esta revista, podemos apuntar a modo de síntesis las siguientes conclusiones:
1.- Los vestigios de murallas y de los elementos que le son comunes (puertas
y torres) que han llegado hasta nuestros días en mejor o peor estado
de conservación, se corresponden con el trazado de la cerca defensiva
que en la Alta Edad Media envolvía al núcleo urbano islámico
de Medina Sidonia.
- Por tanto, el tramo de la Puerta del Sol es coincidente con dicho trazado
original.
2.- Los distintos conflictos bélicos, primero, y las escasas posibilidades
de mantenimiento, después, provocan el deterioro de los lienzos, torres
y puertas. La consecuente restauración para seguir cumpliendo la labor
de protección frente a posibles ataques enemigos y los cambios en las
formas y técnicas de la defensa de los núcleos amurallados, harán
que se modifiquen en no pocas ocasiones las estructuras originales, produciéndose
cambios motivados precisamente por la aplicación de esas nuevas técnicas
constructivas, o bien porque la disponibilidad de medios personales y económicos
no permitan “imitar” los modelos originales.
- En este sentido, las reconstrucciones detectadas en la Puerta del Sol,
responden a intervenciones muy posteriores en el tiempo, que poco o nada
tienen que ver
con las causas antes indicadas.
3.- El quedar obsoletas las murallas, ampliarse
el hábitat urbano, adosarse
a ellas los nuevos edificios (tanto intra como extramuros) y reaprovecharse
parte de sus materiales en las nuevas construcciones, hará que sólo
se mantenga el interés por conservar algunas torres con uso público
o embutidas en las viviendas particulares, las puertas y una longitud variable
de los lienzos de murallas anexas.
- Así ocurre con el tramo de la Puerta del Sol, que aún manteniéndose
como un vestigio simbólico del pasado de la ciudad, en ocasiones puntuales,
todavía en Época Contemporánea, recobrará todo
su sentido y funcionalidad como punto de control primordial de acceso a la
población.
4.- No obstante, los restos conservados sufrirán
el deterioro producido por el paso del tiempo, y en el mejor de los casos
se atenderá a su
oportuna reparación, con los criterios estéticos, técnicas
y materiales del momento en que la obra se produzca; o bien, en otros menos
afortunados, se arruinarán las estructuras irremisiblemente hasta
prácticamente
desaparecer.
- Por lo que he podido averiguar a través de las fuentes consultadas,
la Puerta del Sol en su evolución histórica ha padecido todos
los avatares propios de este tipo de construcciones: se intuye que fueron reparados
sus muros y modificado el vano de entrada en más de una ocasión;
se rebaja el grosor original y pierden buena parte de la altura primitiva los
tramos de murallas anexas; desaparecen las torres que sin duda existieron como
defensas de este acceso; se adosan edificaciones a ambos lados de la muralla;
y, finalmente, se arruina la estructura superior de la puerta y se reconstruye
totalmente con criterios técnicos, estéticos y materiales coetáneos
a mediados del siglo XIX, siendo ésta, a grandes rasgos, la fisonomía
que de dicha entrada ha llegado hasta nuestros días; y que las recientes
obras de restauración han respetado.
Notas:
(1) Salvador Montañés Caballero, “Las murallas de la ciudad de Medina Sidonia. I”, revista Puerta del Sol, nº 2, Medina Sidonia, abril de 2002, pp 27-31.
(2) Este artículo es la síntesis de un trabajo de investigación realizado para documentar la fase de redacción del proyecto de restauración de la Puerta del Sol y murallas anexas, realizado a instancias del Excmo. Ayuntamiento de Medina Sidonia por el arquitecto José Ignacio Fernández-Pujol Cabrera, con el que he colaborado en la fase preliminar, así como en el transcurso de las obras. A esta intervención y sus resultados habrá que dedicar un próximo artículo.
(3) Es fácil de comprobar que elementos singulares de la muralla, como las puertas y paramentos exteriores y/o ángulos de las torres, suelen tener un tratamiento constructivo muy cuidado, empleándose en el aparejo piedras de mayor tamaño a las utilizadas en los lienzos y muy bien talladas. Se trata en ocasiones de sillares elaborados ex profeso o, en mayor medida, piedras reutilizadas pertenecientes a otras construcciones antiguas (de época romana, fundamentalmente); por ello, es probable que nos encontremos ante los vestigios de una puerta más antigua que la actual.
(4) La puerta musulmana se abriría en el ángulo derecho del actual vano (visto desde extramuros), ocupando buena parte de lo que hoy es una vivienda en la intersección de las calles Arrieros y Victoria. Se trataba de una típica entrada en recodo, con pasillo abovedado, defendida por la cercana torre que, aunque desmochada, aún se conserva junto a las Caballerizas del Duque, y por otra más de la que se advertían sus cimientos hasta no hace mucho tiempo en el patio de una casa de la calle Cilla.
(5) Francisco Martínez y Delgado, Historia de la ciudad de Medina Sidonia, 1875 (sobre manuscrito del siglo XVIII). Reedición facsímil de la Diputación Provincial de Cádiz, 1992, p. 388. El subrayado es nuestro.
(6) A.M.M.S. Leg. 69. Actas Capitulares. Acta Capitular de 29 de noviembre de 1963, fol. 68/v.
(7) A.M.M.S. Leg. 721. Beneficencia y Sanidad. Sanidad. Actas de la Junta Local de Sanidad. Medina Sidonia, 26 de agosto de 1800. 6 folios.
(8) A.M.M.S. Leg. 932. Rentas y Exacciones. Cuentas de Propios y Arbitrios. Nota de Libramiento. Medina Sidonia, 22 de septiembre de 1811.
(9) Medina Sidonia fue ocupada por una división de Dragones del ejército francés, al mando del General Latour, que se mantuvo en la ciudad desde el 2 de febrero de 1810 al 25 de agosto de 1812.
(10) A.M.M.S. Leg. 727. Beneficencia y Sanidad. Sanidad. Expediente de medidas Higiénico-Sanitarias. Medina Sidonia, 9 de noviembre de 1819. 3 folios.
(11) A.M.M.S. Leg. 735. Obras y Urbanismo. Obras Municipales. Expedientes y Proyectos de Obras. Medina Sidonia, 24 de agosto de 1854. 9 folios.
![]()
(c) Marzo del 2002. Todos los derechos reservados
Webmasters: Noelia Gutierrez Galera y Sergio Alonso